A Eslovenia puedes ir con tu perro

 

 

La cocina eslovena es una de las más ricas de Europa. Cuentan con más de 170 platos típicos recogidos en un recetario nacional. Por lo que no será necesario mencionar la amplitud de posibilidades y el variado abanico de sabores que es posible degustar en este país.

Para empezar, sopa, siempre hay sopa para elegir, una de las mejores es la Borscht, de vegetales y que se puede tomar fría o caliente. La gracia está en que tiene un color rojizo, debido a que lleva remolacha. Gachas de trigo sarraceno, aunque lo cierto es que con el trigo sarraceno suelen preparar cientos de cosas que siempre sorprenden por su original sabor. Después viene la carne y se termina con un buen y dulce postre. Los ingredientes principales son la col, las judías y las patatas. Así que estos aparecen en casi todos los platos.

En cualquier caso hay que probar la jota , que es una especie de guiso de repollo y judías, con algunos trozos de carne o tocino. También, el bogra c , que es parecido al gulash húngaro con tres tipos diferentes de carne y que toma su nombre del tipo de cazuela en el que se cocina. Para los que les guste la pasta, tienen que probar los žlikrofi de Idria, que más bien son raviolis rellenos de patata, beicon ahumado, cebolla y un montón de especias, pero su preparación es todo un arte y lleva mucho tiempo, así que hay que degustarlos con propiedad.

También hay que comer, tarde o temprano una buena patata asada. La historia de los eslovenos con las patatas es larga e intensa, por lo que preparan este tubérculo con absoluta maestría. El Wienerschnitzel austríaco es muy común, es un filete empanado, lo mismo que el pollo frito, también empanado, que se llama Pohana piska. Tampoco se puede olvidar el tema de los quesos y embutidos, especialmente el jamón o el salami esloveno. Algo suave pero contundente, es el Mlinci , tiras muy finas de pan en forma de pasta, que se hierven en agua con un poco de sal. Acompañan platos de carne, como la polenta , que depende de si lleva carne o no, puede ser un plato principal, es un potaje italiano muy popular en Eslovenia. En Primorska, por ejemplo, se pueden encontrar muy buenos platos de pescado y en la región alpina, hay que probar la carne ahumada y los pasteles rellenos de carne.

La sabrosa comida termina con los dulces potica, un bollo relleno de chocolate o una prekmurska gibanica, un pastel de requesón, manzana, nueces y semillas de amapola. Pero el pastel por excelencia es el Kremna Rezina de Bled. Hojaldre, crema de huevo, nata dulce y más hojaldre, sorprende porque no es empalagoso (por increíble que parezca) e incluso resulta suave. Por último, mencionar los vinos eslovenos de uvas riesling y cabernet sauvignon. Al nordeste son mejores los vinos blancos y al sudeste, los rosados. También se elaboran todo tipo de licores fortísimos, entre los que cabe destacar el Slivovica .

 

 

DATOS DE INTERÉS

 

Texto: PALOMA GIL

Fotos: ALBERTO PERAL

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