Cauterets, un balneario natural

 

 

La brecha de Rolando

Se trata de un estrecho collado de unos 40 metros de ancho y unos 100 de alto, situado a casi 3.000 metros en el macizo del Monte Perdido.

La leyenda cuenta que esta grieta (aunque es algo más que una simple grieta) la abrió Roland, el paladín y sobrino de Carlomagno, de un golpe, cuando intentaba destruir la espada Durandal.

Al parecer, Roland, fue nombrado caballero con 17 años y Carlomagno le entregó esta espada bendita en cuyo interior se guardaban varias reliquias, entre otras un diente de San Pedro, unas gotas de sangres y

 

 

 

algunos cabellos de san Basilio y un trocito del manto de Santa María. Todo ello le confería a la espada ciertas cualidades cuasimágicas, de modo que al final de la batalla de Roncesvalles, Roland, había sido derrotado y sus enemigos lo seguían de cerca. Y para evitar que su querida espada callera en manos de los infieles vascones, decidió destruirla. O al menos intentarlo. La tomó con ambas manos y la golpeó contra la roca con tanta fuerza que la montaña se partió dejando esa brecha al descubierto.  

Actualmente es el único paso natural que une Francia y España, por el circo de Gavarnie. En el pasado era el punto preferido para los contrabandistas que traficaban con mercancías prohibidas. Hoy, es una vía preferente para los senderistas, excursionistas y amantes de la naturaleza, pero sobre todo, es preferente para los fotógrafos, puesto que la vista es magnífica.

DATOS DE INTERÉS

 

Texto: PALOMA GIL

Fotos: ALBERTO PERAL

Otros links

www.revista80dias.es