Cauterets, un balneario natural

 

 

Cauterets no es un municipio demasiado grande, sin embargo, tiene una oferta de actividades como muy pocos lugares.

Ya hemos mencionado su aspecto decimonónico y elegante, a pesar de que en la actualidad sus hoteles ya no son los ostentosos alojamientos del siglo XIX, ni poseen ya ese estilo neoclásico esplendoroso, sino más bien se trata de refugios entrañables y apacibles en los que se respira el aroma a hogar. Nada de etiqueta, por el contrario, es todo comodidad familiar.

Evidentemente, en Cauterets, es imprescindible reservarse una plaza en un balneario, el más famoso es el balneario Rocher , pero hay otras dos

 

 

muy recomendables, las de César , de 1844, y las de Griffons , además algunos hoteles tienen su propio spa o incluso, si pasamos allí suficiente tiempo, también podemos hacer una excursión a los balnearios de los pueblecitos de alrededor, como el famoso balneario de Luz Saint Sauveur , donde Napoleón III pasó casi un verano entero. El caso es localizar una buena terma y dejarse cuidar hasta sentir que nuestro cuerpo vuelve a estar completamente relajado.

Y para los ratos de ocio, el Museo 1900 , instalado en el antiguo Gran Hotel de Inglaterra , alberga colecciones de arte y tradición popular y una exposición permanente de esquí y alpinismo que recoge testimonios desde 1850 hasta hoy. La antigua estación del tren , un viejo edificio de madera de pino que parece haber sido traído directamente del Oeste americano y que se construyó para recibir la línea de Pierrefitte-Cauterets en 1898, pero que dejó de esta en uso en 1949 porque se clausuró la línea de alta montaña. Actualmente se utiliza como terminal de autobuses y centro social del municipio. Ah! Y los viejos raíles ahora son una Vía Verde de 30 kilómetros… un detallazo para los que adoran el senderismo.

Otro lugar interesante es la Iglesia de Notre-Dame, con sus espectaculares vidrieras. Cada una parece ser de un padre distinto, por ejemplo, los rosetones del frente, que son extraordinarios. Así como su interior, con alguna novedad cada vez que uno la visita, puesto que se trata de la parroquia oficial del municipio y está en uso.

Por último, también merece un vistazo la antigua estación del teleférico. Por motivos romanticos y nostálgicos obviamente, ya que la nueva estación, no sólo te eleva sobre las montañas hasta las pistas de la estación, sino que ofrece un panorama excelente desde el aire.

DATOS DE INTERÉS

 

Texto: PALOMA GIL

Fotos: ALBERTO PERAL

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