Lo primero, una vez se ha decidido el destino, es documentarse adecuadamente sobre ése. Para ello recomendamos libros y guías de viaje, así como revistas y otras webs de viajes. Como último recurso se puede recurrir a la oficina de turismo correspondiente y solicitar información específica. Es muy conveniente tener información suficiente antes de emprender el viaje, con el fin de poder disfrutarlo con mayor profundidad.

En segundo lugar, el transporte . Es un punto muy importante y si no se contrata un viaje organizado es importante que, antes de comprar el billete, se consulten diferentes opciones y precios, sea cual sea el medio de transporte elegido. Es interesante señalar que el avión no siempre es el medio más caro, pero tampoco es siempre el medio más rápido para llegar a un destino.

En el caso de los viajes individuales, es decir, los que se organiza uno mismo, la preparación del itinerario es el punto más importante a tener en cuenta. No olvidemos tener en cuenta el tiempo de desplazamiento a la hora de decidir lo que se quiere visitar y dejar espacios de tiempo suficientes para hacerlo con calma y para poder descansar.

En cuanto a la documentación necesaria para según qué destinos, hay que estar preparado previamente. Todos los países de la Unión Europea permiten viajar (a ciudadanos miembros) con el documento de identidad (DNI para los españoles) sin necesidad de pasaporte, pero el resto de países no sólo exigen un pasaporte von vigencia de 3 a 6 meses, sino que en muchos casos, también requieren un visado que puede consistir en el simple pago de una tasa o bien, un trámite que hay cumplimentar (y siempre pagar) antes de emprender el viaje, en el propio consulado del país de destino. Por ese motivo es muy importante informarse previamente de la documentación necesaria y llevarla toda preparada y a mano. Además, recomendamos hacer fotocopias de dicha documentación, porque en algunos destinos, el mayor riesgo es quedarse indocumentado y ser extranjero.

En muchos países el tiempo máximo permitido de permanencia está entre los 30 y los 90 días. Este es otro dato que hay que comprobar antes de iniciar el viaje y tener en cuenta si pensamos en realizar una estancia prolongada. Para comprobar los requisitos de entrada y estancia en cada país AQUÍ .

Normalmente la mayoría de los requisitos se pliegan a pagar algún tipo de tasa o impuesto, cuando no hay que presentar un documento que se consigue también pagando un importe. El engorro es que hay que saberlo y hacerse con el papel en cuestión antes de emprender el viaje. Si uno tiene dinero y fotos de carnet, no suele haber problema.

Otros documentos necesarios: carnet de conducir internacional es necesario para conducir en algunos países, pero conseguirlo es muy sencillo, basta con solicitarlo en la Delegación Provincial de Tráfico y pagar la correspondiente tasa. Es válido para un año. El Carnet de alberguista , te afilia a la Federación Internacional de Albergues Juveniles (IYHF) y ofrece importantes descuentos en albergues, transportes y otras actividades turísticas. El Carnet internacional de camping también ofrece descuentos y es algunos países es necesario para poder acampar. Los carnés internacionales de estudiante o profesor (ISIC o ITIC) ofrecen descuentos muy interesantes en museos, transportes, alojamientos y casi cualquier tipo de actividad turística, especialmente en Europa, Estados Unidos y Canadá, Israel y Japón. En Sudamérica su validez depende enteramente del funcionario y la suerte. Todos estos documentos tienen un coste y para conseguirlos, casi siempre se necesitan 2 fotografías.

El Seguro de viaje . Este punto es muy importante, sobre todo si se viaja fuera de la Unión Europea donde la cobertura de la Seguridad Social Española es suficiente, aunque no hay que olvidar que conviene ponerlo en conocimiento de la Oficina de la Seguridad Social para que nos expenda un documento especial que nos servirá para recibir asistencia en el extranjero. Si se cuenta con un seguro privado, normalmente incluye la asistencia en el extranjero sin coste adicional. Igualmente cuando se paga el viaje con una tarjeta de crédito también se adquiere automáticamente un seguro que cubre algunos conceptos, pero hay que leerlo atentamente ya que varía de una compañía a otra. En cualquier caso, hay seguros de viaje muy económicos y que nos aportarán tranquilidad cubriendo el caso de robo, la responsabilidad civil, la pérdida del equipaje, la sanidad o la repatriación del cuerpo, en caso de necesitarlo.

Si nuestro viaje es a un lugar cuyas condiciones sanitarias son deficientes o tiene un clima tropical es conveniente consultar la lista de vacunas obligatorias y recomendadas. De momento las más comunes son las de la fiebre amarilla, poliomielitis, fiebres tifoideas, antitetánica, hepatitis A y B y contra la malaria. Sin embargo las condiciones varían en función de la zona y de la época del año por lo que es necesario informarse previamente en el Ministerio de Sanidad y Consumo o en la OMS. En algunos países las vacunas son recomendadas, pero en otros son obligatorias, por lo que es necesario llevar el Certificado Internacional de Vacunación junto al resto de la documentación. Después hay que pedir cita en un centro de vacunación internacional.

Además es recomendable también hacerse con un pequeño botiquín para casos de emergencia, ya que en muchos países no es sencillo el acceso a los medicamentos, mientras que en otros es necesario presentar la receta incluso para comprar aspirinas y, en algunos como Estados Unidos, se recomienda llevar consigo por escrito la prescripción facultativa, cuando se viaje con medicamentos específicos, para evitar la paranoia y que se confunda su utilidad y destino. Es decir, para que no crean que estás “pasando” droga cuando llevas un antibiótico.

En cuanto al dinero , en la mayoría de los países se admiten euros o dólares, aunque es conveniente informarse de la moneda corriente antes de emprender el viaje. En todos los aeropuertos internacionales existen oficinas de cambio oficial, sin embargo, suelen ofrecer unos tipos o comisiones muy altos, por lo que es recomendable conocer las posibilidades de cambio en el centro de la ciudad. Especialmente en los bancos o en la recepción del hotel. Hay que intentar llevar billetes nuevos o en muy buen estado, porque en algunos países no reciben los billetes rotos, arrugados o pintados. Es importante llevar una pequeña cantidad de dinero en efectivo encima, cambiar lo mínimo en el aeropuerto si no hay más remedio y tratar de cambiar el resto del dinero necesario después, pero también son muy útiles los cheques de viaje, sobre todo si uno viaja a zonas conflictivas o poco seguras. Casi todas las tarjetas de crédito suelen ser bien aceptadas en todos los destinos incluso se puede sacar dinero de los cajeros automáticos sin problema, pagando una tasa de comisión altísima, eso sí.

Las costumbres y festividades típicas de cada destino pueden ser un inconveniente si no se ha contado con ellas con anterioridad. Por ese motivo hay que informarse del calendario de fiestas, para saber cuándo y durante cuánto tiempo permanecerán cerrados los museos, los transportes, los edificios de culto, etc. Tanto por descanso semanal, como por celebraciones puntuales.

 

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