Navaluenga, pequeños lujos

 

 

En la Vega del Valle del Alberche, a menos de 40 kilómetros de Ávila, en las estribaciones de la Sierra de Gredos, por la cara norte, está este encantador y diminuto pueblecito, que cuenta con poco más de dos mil habitantes: Navaluenga.

Perfectamente integrado en la naturaleza y con una oferta de ocio y turismo activo muy por encima de lo que uno espera en un lugar pequeño.

Viajar con niños, con amigos, con la pareja o con animales es posible, y lo más importante, la calidad es muy buena pero el precio está absolutamente a nuestros alcance. Es la diferencia entre un viaje de lujo

 

 

 

 

 

 

 

 

y un viaje caro. Porque los viajes de lujos son aquellos que encontramos muy pocas veces, son destinos de absoluto buen gusto, para disfrutar de verdad, pero sin necesidad de hipotecar la casa de nuevo.

Los bares y restaurantes, pequeños, modestos, son de aquellos que cuentan nuestros abuelos, porque Navaluenga es un pueblecito como ya quedan pocos en España.

Uno de los mayores atractivos de este lugar son las piscinas naturales que deja el río Alberche a su paso por el término. Desde la parte oeste del puente romano y hasta más allá del puente nuevo, el río se presenta como la mejor alternativa para paliar el calor, para divertirse con los amigos y para enseñar a nadar a los más pequeños. Pero si uno no tiene suficiente o hace su viaje en temporada de frío, también está a orillas del embalse del Burguillo, donde se puede pescar, navegar, pasear… lo que uno prefiera.

Un reducto de paz y un rincón maravilloso para pasar unos días de merecido descanso, pero con una cantidad de posibilidades para no caer en el aburrimiento, como no podemos imaginarnos, además Navaluenga es el hogar del primer hotel agro chic de España, El Hotelito, donde la oferta de ocio se dobla y la hospitalidad es la nota general.

DATOS DE INTERÉS

 

Texto: PALOMA GIL

Fotos: ALBERTO PERAL

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El Hotelito